jueves 7 de mayo de 2009

"EL PREMIO A LA LIBERTAD DE PRENSA"
POR: ARMANDO RODRIGUEZ

jueves 30 de abril de 2009

UN REGALO DE NAVIDAD



La labor de un periodista, y aun más en la defensoria del pueblo, es precisamente estar en las zonas de conflicto en las cuales, los grupos armados al margen de la ley tienen bajo cautiverio diferentes personas privadas de la libertad, y son en esos lugares, en los cuales nos damos cuenta que tan capacitados estamos para cubrir el conflicto armado en Colombia y en el mundo.

Era una mañana fría, el sol apenas se hacia presente con algunos rayos de luz entre una gran nube negra que lo tapaba, las calles de la ciudad de Bogotá estaban humadas y la gente, no se por cual razón, pero tenia el imaginario que por donde quiera que pasaba me miraban de arriba abajo, como un scanner cuando pretendemos pasar una imagen a digital, de la misma forma como va saliendo la grafico en el monitor del computador, sentía que me miraban, y eso, ya me daba escalofríos, era la mañana del 20 de Diciembre, y desde esas primeras horas de la amanecer ya sentía que no era un día cualquiera.

Tenia que viajar a una zona montañosa, muy lejos de la gran ciudad, mi labor, servir como mediador para que el ELN (Ejercito de Liberación Nacional) dejaran en libertad a unos secuestrados del CTI de la fiscalía que llevaban varios meses privados de la libertad, no puedo negar que tenia miedo y me daba escalofrió estar en una zona en la cual los únicos conocidos eran mis dos compañeros que estarían conmigo en la misión humanitaria, pero no podía dar marcha atrás, mi corazón me decía que debía estar allá y mi profesión me lo recalcaba con cada palpitar de mi corazón.

Emprendimos el viaje a ese lugar desconocido para nosotros alrededor de las seis de la mañana, no pronunciábamos palabra, solo nos mirábamos los rostros y con una leve sonrisa nos decíamos “todo saldrá bien”; llegamos a Valledupar y nos detuvimos en ese lugar alrededor de media hora para recoger a una periodista de RCN televisión Y Caracol Televisión, de ahí en adelante todo se volvía un secreto, teníamos que hacer muchas paradas en diferentes pueblos, cambiar de transporte e irnos por lugares casi intransitables, mi corazón latía a mil por hora y solo me encomendaba a Dios para que no tuviéramos percances en el camino y pudiéramos regresar a casa sanos y salvos con los liberados, mi compañeros de viaje, en su rostro, paresia como si no sintieran miedo, pero al hablar con ellos, la voz les temblaba y no decían gran cosas.

Después de un largo trayecto por las montañas de Colombia, el denso sol quemándonos la cara y cientos de especies de animales que nunca en mi vida había tenido la oportunidad de ver, mirándonos como los bichos raros de ese lugar, llegamos a las coordenadas dadas por el grupo al margen de la ley, el lugar estaba desierto, algo raro, de un momento a otro todos los animales que rodeaban el lugar quedaron en silencio, solo se oían los murmullos de los periodistas de los medios de comunicación diciéndole a sus camarógrafos que plano enfocar, de un momento a otro nos vimos rodeados por cientos de guerrilleros, que nos miraban de una forma muy singular, en ese momento recordé que en las horas de la mañana había sentido la misma sensación cuando caminaba por las calles de la ciudad, sentí que el corazón se salía de mi pecho, después de unos minutos, se acerco el comandante del frente, muy amable nos extendió la mano a cada uno de nosotros y nos dijo “bienvenidos a mi territorio”.

Los periodistas de RCN y Caracol, estaban felices, nunca habían asistido a una misión humanitaria, corrían de lado a lado, entrevistaban o intentan hablar con los guerrilleros, en su rostro se veía una gran alegría por estar en ese lugar, pero algo me decía que no todo seria bueno ese día.

Al finalizar la tarde y luego de haber tenido un charla muy extensa con el comandante, nos dejaron ver a los futuros liberados, encadenados, sucios, desnutridos, pero en su rostro una gran alegría de saber que podrían pasar la navidad con sus familias, y de cierta forma, no se porque, pero los guerrilleros también daban señales de risa y de felicidad por que ellos se iban de ese lugar. De un momento a otro llego corriendo una guerrillera con el radio “comandante, cambio de ordenes” todos quedamos estupefactos, el comandante se retiro unos cuantos metros del lugar y a los pocos minutos volvió, llamo aparte al que comandaba la operación que era un funcionario de la defensoria y le dijo “compañero, que pena con usted y con sus acompañantes, pero por ordenes supremas hay un cambio de planes y quedan secuestrados”, él se acerco a mí y me dijo, “compadre estamos secuestrados, no le diga nada a los periodistas porque se pueden complicar las cosas, son muy jóvenes y se nota que no están preparadas para esto”; pasaron millones de cosas por mi cabeza, mi familia, mis amigos, mi vida, “yo se como son los secuestros, pueden pasar días, semanas, meses y años” tuve calma, en el interior estaba que salía a correr e irme de ese lugar y no volver a saber nada del periodismo, de la defensoria ni de la guerra, pero afortunadamente mi experiencia me decía que tenia que actuar con cautela.

Los periodistas cuando vieron que ya estaba oscureciendo, se preocuparon y nos dijeron “que paso, a que hora nos vamos” pensé rápido y les dije, lo que pasa es que ya esta muy tarde y por cuestiones de seguridad es mejor que nos quedemos esta noche aquí, recuerdo que una de las periodistas dijo “que bien, que experiencia tan buena, me voy a fajar con mi nota” y me pregunte ¿Cómo actuaria si supiera que esta secuestrada?

Afortunadamente, entre todos las cosas que llevábamos, había un teléfono satelital y nos logramos comunicar con el defensor del pueblo en Bogotá, con la voz temblorosa y casi llorando le comentamos todo lo que había pasado y que por favor hiciera todo lo posible para sacarnos de ese lugar, afortunadamente teníamos contacto con los jefes del ELN al igual que lo tenemos con las AUC y las FARC pues de eso se trata el periodismo, de ser imparciales en las fuentes y saber que todos cumplen una función muy importante en el país; paso un día, dos días, cuando nos dimos cuenta ya era 24 de diciembre, ya estaba resignado a pasar la navidad y el año nuevo fuera de mi hogar y aun peor de pasarlos secuestrado; escuche el rumor que nos iban a trasladar de lugar, y si nos trasladaban las cosas se complicarían aun más, lo único que hice fue rezar con mis compañeros que sabían lo que verdaderamente estaba pasando, mientras los periodistas se divertían tomándole fotos a diversas especias de animales que veían.

Al caer la tarde, gracias a Dios y a nuestra fe, logramos contacto directo con francisco Galán el jefe del ELN, que en ese tiempo estaba en Itagui en la cárcel, y recuerdo que le dije “hermano, estoy aquí con sus hombres me tienen secuestrado, estaba en una labor humanitaria y me dejaron aquí con unos compañeros”, el muy amigable y respetuosos me dijo “no se preocupe, ya solucionamos eso”, final mente hubo una negociación entre muchos entes y por fin escuchamos de la voz de comandante “libérenlos”.

De vuelta a la gran ciudad, me comunique con todo mi familia, creo que no me falto nadie, y nunca había estado tan feliz en mi vida, sentí que el alma me volvió al cuerpo, como si volviera a nacer, las periodistas, solo supieron de lo que había pasado has que estaban de vuelta a Valledupar, y entraron en chock, lloraron, gritaban y le daban gracias a Dios, y volví y me pregunte ¿como hubieran actuado si se lo hubiéramos allá en la selva? No estaban realmente preparadas para cubrir el conflicto
Por: Julian Jerez
FUE SIN QUERER QUERIENDO
POR: Armando Rodriguez



UNA PROFESIÓN DE SOCIEDAD PARA LA SOCIEDAD

En las últimas décadas el mundo ha sufrido una transformación social que ha permitido que el oficio del periodismo se modifique puesto que del caos que presenta la humanidad el periodista ha tomado insumos y madurado su forma de crear información pero, también se ha internado en un campo en donde pierde su libertad total y se hace dependiente de un medio que en algunos casos coarta la actividad periodística.

Para lograr la calidad como periodista se hace pertinente tener una calidad educativa y la constante retroalimentación para de esta forma introducirse realmente en los hechos, teniendo en cuenta que también hacen parte de la sociedad y por ende también deben protegerla, es por eso que depende de su formación que los medios tengan un objetivo más social y menos comercial en donde pueda el periodista usarlo como un instrumento y no sea el periodista el instrumento del medio.

Según Reporteros Sin Fronteras durante el 2008 59 periodistas fueron asesinados ejerciendo su oficio, generando así una interrogante para saber qué pasa con el periodismo pero en especifico que pasa con este en Colombia: ¿están siendo bien formados los periodistas en la academia y en la práctica para cumplir su labor en el conflicto bélico que se presenta en el país?, ¿se está llevando a cabo una cruzada en contra de la verdad y la libertad de expresión enfocada hacia un bien común que es el estar informando a una nación y el mundo sobre los hechos que se llevan a cabo por ejemplo en una nación conflictiva como Colombia.

Es entonces necesario realizar análisis que arrojen resultados tanto positivos y negativos para encontrar la motivación social que genera la caída de los periodistas en un campo de miedo y exilio para intentar salvar y proteger sus familias y la vida propia de estos profesionales que como dice el periodista polaco Riszard Kapuscinski: “ninguna sociedad moderna puede existir sin periodistas” puesto que necesita de alguien q comunique que comparta los sucesos y hechos que ocurren en la acción y la mentalidad de un ser social interactúan do con su entorno.
DAVID GAMEZ

UNA INICIATIVA NO TAN DESCABELLADA...

Los conflictos bélicos que ha sufrido la humanidad como las guerras de Estados unidos, Europa y Medio Oriente han incidido en la formación que deben tener los periodistas, pues es necesario que a la hora de cubrir situaciones bélicas el reportero tenga capacidades para poder controlar o saber manejarse en situaciones difíciles o de lo contrario podría cometer errores como llegar a sitios de fuego cruzado, o dar información que no es pertinente dar.

En Colombia esta formación es muy importante pues a diario ocurren sucesos bélicos entre las diferentes fuerzas del conflicto armado, donde los periodistas juegan un papel importante, ya que son ellos los que minuto a minuto deben nutrir y dar a conocer al mundo las últimas problemáticas de Colombia.

Lo anterior lleva a preguntar ¿Qué está haciendo la academia para que el ejercicio del periodista se pueda ejercer en zonas militarizadas con algo de seguridad?
La decana de la facultad de comunicación social de la universidad Santo Tomás, María Ligia Herrera, dice que la facultad busca la formación de un periodista a nivel de herramientas académicas, lo que se realiza con los estudiantes en las materias de conflicto es una intervención con comunidad, trabajar con la población y darle proyectos para que puedan desarrollar en pro la sociedad, mas no que dentro de la formación se realicen tipos de entrenamiento, Aunque agregó que no descarta la idea de hacer un convenio inter-institucional con entidades como ONG`S, donde los estudiantes, alterno a las asignaturas conozcan un modelo de experiencias prácticas, pues la academia no puede negarse a explorar nuevos caminos.

Este punto de vista es compartido por los estudiantes como Andrés Hernández, alumno de séptimo semestre de Comunicación Social del énfasis de conflicto quien cree necesario que enseñen como se debe trabajar en zonas de conflicto haciendo un equilibrio entre las materias teóricas como: estado sociedad y cultura, comunicación en conflicto y desarrollar materias o seminarios prácticos donde puedan conocer como se trabaja en problemáticas bélicas.

Sería importante que esta iniciativa que da la Decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad Santo Tomás tomara forma para poder hacer una formación más integral y completa de los futuros periodistas, donde se haga un reconocimiento teórico y práctico del conflicto no solo en el país sino en el mundo; sin embargo, mientras esperamos que estas propuestas se lleven a cabo nos seguiremos preguntando: ¿Qué elementos faltan para poder institucionalizar este tipo de proyectos que propenden por el buen cubrimiento del conflicto en Colombia y el buen ejercicio de esta profesión?
William Manuel Tovar Espitia.

Entrevista Germán Bustos: "Las universidades no están haciendo bien su trabajo".

“Medios para la paz es la fiel muestra de que las universidades no están haciendo el trabajo bien en cuanto a la preparación de periodistas para el conflicto” son las palabras de Germán Bustos, coordinador del equipo Pressenza, una agencia internacional de prensa especializada en noticias sobre la Paz y la No-violencia, frente al cuestionamiento sobre la capacidad de los periodistas para cubrir hechos bélicos.

Colombia, un país con más de 50 años inmerso en un conflicto con intereses económicos, políticos y sociales, presenta un contexto donde la presencia del narcotráfico, los grupos armados ilegales y un constante enfrentamiento de los medios de comunicación por la audiencia con noticias de este tipo, tienen cada vez màs desconcertados a los ciudadanos. Todo ello, con la excusas para la guerra publicitaria, el bombardeo de noticias que cada vez más se convierten en algo cotidiano entre los colombianos, que no es representativo del país, pero los mismos habitantes lo convierten en exclusivo.

Bustos considera que no se pueden generalizar a los periodistas, ya que existen algunos que lo que transmiten lo hacen de manera mercantilista, todo ello, sin contar con responsabilidad social frente a la audiencia. “Hay otros que nos dedicamos a ver las dos caras del conflicto, informamos pero no nos vinculamos con los actores armados”, afirmó.

Cuestiona el papel que tiene la academia en ese sentido, sobre todo en temas tan difíciles como el conflicto bélico en el país, y la pruebo ello es que cuando 80 periodistas se unen para hacer posible la organización Medios para la paz, es “…porque la universidad no está haciendo bien su labor de preparación de profesionales”.

Este ingeniero agrícola, con una maestría en comunicación digital, confiesa que aunque no es periodista, crítica mucho a estos profesionales ya que en Colombia no se apropian de su labor y por consiguiente, el “rating” es lo que cuenta.
KAROLINA ROJAS

lunes 27 de abril de 2009

“EL PROBLEMA EN COLOMBIA ES LA AUTOCENSURA”

Un salón de clase se convirtió en un lugar propicio para hablar de periodistas y su formación profesional en la actualidad. En esta oportunidad el profesor Alejandro Rodríguez de la Universidad Central tenía la palabra, las falencias educativas y la situación actual de los periodistas de guerra eran algunos de los temas que se colaban en medio de la conversación.

Algunas de las cosas que más inquietan a los periodistas de guerra es la ausencia de los nuevos periodistas en las zonas de conflicto, según el profesor Alejandro: “El conflicto en Colombia se ha cubierto últimamente a partir de una posición que resguarda al periodista no solo del riesgo del conflicto, sino del peligro de ser excluido de instituciones sociales de poder” de manera que el periodista se va a ver afectado ya que al no hacer presencia directa en el lugar de los hechos se limita a transmitir una visión parcializada que ofrece el gobierno de turno o según los intereses que manejen los medios, esa es una gran problemática que impide que la información que se dé sea veraz y que por supuesto no permite que la profesión se desarrolle de manera correcta.

A partir de la falta de garantías y de seguridad los periodistas colombianos muchas veces han tenido que salir del país para poder contarle al mundo la verdad, ya que aquí eso parece algo imposible, El problema en Colombia es la autocensura, porque no hay un mecanismo de protección social del periodista entonces, un periodista puede encontrar hechos muy interesantes, no solo en cuanto a noticiables, sino interesantes en cuanto resultan de interés y de preocupación al público colombiano, pero si él los denuncia, si los menciona está en riesgo, el asunto entonces es que el periodista deja de ser mediador de la información, entonces deja de ver el acontecimiento, realiza ciertos mecanismos de transformación discursivos y los propone a la sociedad y en este proceso deja de ser apenas mediador para ser actor y se le identifica y se le categoriza y para que no se le categorice o se le ponga en riesgo el mismo ya sabe que no puede hacer” , esta problemática se ha vuelto común y varios de los periodistas más destacados del país han tenido que salir de él para poder salvar su vida y seguir contándole al mundo su visión sobre la verdad.

Para poder remediar este tipo de errores comunes y de facilismos en los que ha caído el periodismo se hace necesario no solamente realizar mucho trabajo de campo, sino también pedirle un poco de ayuda a la educación para que los futuros periodistas no crean que con salir frente a una pantalla están haciendo periodismo y ayudando a la comunidad; es importante que los estudiantes reconozcan el país, su historia los antecedentes de todo lo que sucede para que puedan hacer un mejor cubrimiento de un hecho y puedan transmitir una mejor calidad de la información, como académico el profesor Alejandro también opinó al respecto “sí debe haber formación para el conflicto bélico, uno de los tantos frentes en que debe haber información es el conflicto, pero sobretodo este es uno de los aspectos que apenas se pueden abordar en esa noción, es valiosísimo por ejemplo, que el mismo periodista sea consciente de cómo es él actor de conflicto y como sobre él se genera un entorno de conflicto dado alrededor de él, esto también debe ser incorporado en los planes de formación no solamente el bélico”. Es muy respetable la posición del profesor y da cuenta de que es necesario brindar más herramientas a los futuros periodistas para que no solo conozcan bien los temas sino para que se motiven a hacer un buen trabajo de campo que de cómo resultado una buena información que cumpla las expectativas de los espectadores pero sobretodo de la nación que esta deseosa de opder conocer noticias de verdad.
Por: Paola Casallas Z.